miércoles, 28 de julio de 2010

rock 'n' roll high school


He completado más de cinco giras mundiales. He grabado cinco videoclips. He publicado siete singles. Me he casado siete veces, una de ellas con un hombre y dos de ellas con la misma mujer. Tengo siete hijos biológicos y una adoptada de mi primera mujer. Me uní al Mile High Club y llegué a ser alcalde de mi ciudad después de ser policía, juez y tesorero. En mi cuenta ha habido más de dos millones de dólares, tengo un coche en cada continente y pisos en Los Angeles, Montreal y Barcelona. He matado zombis en lugares de todo el mundo, perseguido a un tirano resucitado por las catacumbas de Londres y descubierto maravillas inexplicables en lo alto de las montañas de Noruega, en el sofocante desierto de Suráfrica, en los interminables bosques de Rusia y en las profundidades de Singapur. Me codeo con artistas que ganan cientos de miles de millones cada año, con gobernantes eternizados en sus puestos y con gente con el suficiente poder como para comprar elecciones o derrocar gobiernos.


Mi hija mayor gana más dinero que yo. Mi hijo mayor sólo tiene 12 años pero me odia y planea hundirme. Fui dueño de gimnasios, bufetes de abogados y clubes de música, pero todo eso me llevó a la ruina. Dimití de mi cargo de alcalde, perdí mi trabajo. Me divorcié de mi primera mujer y de mi marido. Hace años que mis escopetas y motosierras acumulan polvo, justo al lado de mi guitarra y mi micrófono, en el bus del grupo. Pero como los viejos rockeros, volvemos. Hace más de seis años que vuelvo a cumplir 34 aunque el dinero escasea tanto como cuando tenía 18, pero vamos a volver a lo más alto. Puedo hacer eso y mucho más. Todo lo que quiera.


En realidad, yo no he hecho nada de eso. No en este mundo. Lo ha hecho todo él, en Popmundo.

viernes, 23 de julio de 2010

all about us


Correr mientras sale el sol entre las olas. Desayunar leyendo el periódico y bromear entre cada tostada, mira, el que votas sigue con lo mismo, al menos él no hace esto otro. Ducharnos juntos y salir a dar una vuelta que acabe convirtiéndose en todo el día fuera. Kebab, hamburguesa, japonés, cualquier cosa y prolongar la sobremesa eternamente con diez litros de café helado. Ver a unos, cruzarnos con otros, comprar cosas inútiles y ponernos la ropa más rara posible entre risas en los probadores. Cenar con mis amigos y encontrarla por casualidad a la hora de la primera copa. Reír todos juntos, reírnos juntos, llegar a casa sin poder acertar con la llave en la cerradura por no poder dejar de besarla, ¿quieres estarte quieta? ¡No! ¡Mejor! Dormir y lo que no es dormir. Madrugar para trabajar, adiós pero hasta esta tarde, diseñar cien cosas, no, pero mejor eso en azul, pues creo que el triángulo iría más con el estilo. Comer rápido y acabar el proyecto para la reunión de mañana. Vernos en el centro, ¿qué tal el día?, dos entradas para la de la sala 1. Me ha gustado, a mí no, aunque no está mal. Tengo que acabar un logo, no te preocupes, me apetece leer un rato, de paso reviso correo. Buenas noches, dulces sueños. ¿Sólo dulces? No, mucho más, dulces para empezar.

miércoles, 21 de julio de 2010

paparazzi

Si en su momento frecuentasteis myspaces, fotologos o spaces, si ahora leéis mil blogs, vagabundeáis por Facebook y tuenti, le dedicáis tiempo a Twitter... seguro que reconoceréis este tipo de fotografías, estas instantáneas tan cuidadas, de ángulos imposibles, colores saturados y poses acrobáticas. Esta imagen (haced clic sobre ella, que es grande) recoge multitud de ejemplos de ese peculiar arte, el de las autofotos de egologs y sucedáneos, revelando qué esperan transmitir sus protagonistas al entregado público (o accidental visitante) que la descubre ante sus ojos.

viernes, 16 de julio de 2010

j'en ai marre!

Me molestan muchas actitudes de la gente. Diría que me molesta la gente, mucha gente, pero voy a ser comedido por una vez y decir que lo que me molesta son sus actitudes. Facebook es una buena manera de ponerse uno a parir viendo las gilipolleces de la gente. Basta buscar cualquier cosa, cualquier cosa, en el buscador, o echar un ojo a las páginas o grupos que tiene alguien en su perfil, para irritarse.


Mataría al listo que puso el límite de tiempo en Megavideo. El listo eres tú, gilipollas. Megavideo no lo usas precisamente para ver el corto que tu amigo turcochipriota grabó el mes pasado en Kandahar, sino para ver a tu ritmo series y pelis que se emiten en cine, televisión o DVD previo pago. Encima de que tienes la posibilidad de ver algo sin pagar por ello, quieres que sea sin límites de tiempo. ¿Unas palomitas cortesía de la productora? ¿Le pedimos a Paramount que de paso te ponga un ventilador ahora para el calor?

-Deberías broncearte, estás blanco -Tú deberías leer algún libro, subnormal. ¿Qué me he perdido? ¿Desde cuándo decir que alguien está blanco es decir que es feo, y por qué estar bronceado significa ser inculto, analfabeto o "subnormal"? Creo que los subnormales son otros.

Por que Johnny Deep no tiene un oscar y Penelope Cruz si? A lo mejor porque los Oscar se conceden según criterios muy poco objetivos. O a lo mejor porque Johnny Depp hace años que se limita a hacer de Johnny Depp. ¿Y qué tiene que ver el uno con el otro? Lo que esta gente expresa no es que le entristezca que Depp no tenga un Oscar, lo que les jode es que lo tenga Cruz. Y si bien no es santo de mi devoción, es buena actriz, tiene fuerza y pone ganas y talento en la mayoría de papeles. Al hilo de este grupo va Give us back Kurt Cobain and we will send you Lady Gaga, que también es de los que priman más el odio hacia alguien que el bien deseado hacia otro. El primero podría llamarse perfectamente Odio a Penelope Cruz y ya que esta Johnny Depp podria darme un beso (respeto las faltas de ortografía endémicas a esa gente) y para el segundo un sencillo Lady Gaga me da asco bastaría.

a mi tmbb me da rabia que la gente me juzgue sin conocerme ;) Pero bueno, ¡si tú haces lo mismo, no te quejes!

Y como ya está bien de rajar, porque yo también lo hago, y bastante, aquí lo dejo. De momento.

martes, 13 de julio de 2010

this ain't a scene, it's an arms race

Debo confesar que hubo una época en la que quería ser emo: ese maravilloso pelo ultra planchado tapando un ojo, ropa negra con toques azules y violetas, pantalones pitillo, Vans y Converse... en realidad llegué a tenerlo todo menos el pelo y la edad mental. Bueno y, por supuesto, la actitud. Para ser sincero, nunca quise ser un emo, un emo de verdad de esos que se sienten incomprendidos y desean mostrarle a todo el mundo lo diferentes que son. No, yo quería ser un scene kid.

¿En qué se diferencian? La música emo nació a mitad de los 80 como un subgénero del hardcore punk, y entre los grupos más conocidos del estilo pueden encontrarse Rites of Spring, Gray Matter, Jimmy Eat World, Saves the Day, Taking Back Sunday, Dashboard Confessional o The Get Up Kids. Todos esos grupos, aunque a veces los escuchan quiene son conocidos como emos, no responden al estereotipo habitual de chaval pálido con el pelo por la cara y devoto de Pesadilla antes de Navidad. A esta gente le van más cosas como Fall Out Boy, My Chemical Romance, Bring Me The Horizon o Bullet for my Valentine: algunos grupos con toques metal, otros más pop, más oscuros, y generalmente muy MTV.

Emos de verdad hay pocos, lo que abundan son los scene kids, los posers. Chavales y chavalas que de verdad se sientan incomprendidos y recurran a las cuchillas de afeitar no hay tantos, lo que hay son legiones de adolescentes que se han unido a esta estética, como sus padres se unieron a los heviatas o sus hermanos mayores al pijerío. Queda muy guay escribir poemas de amor no correspondido como el más típico y tópico de los góticos y vanagloriarse de llorar tres veces al día, pero los argumentos pierden toda la fuerza cuando vienen de un consumista compulsivo adicto a la MTV, a H&M y a MySpace. Los scene kids son emos de pega, pero como emos hay tan pocos, han conseguido convertirse en los únicos emos para todos los demás. Los metaleros, los góticos y muchas otras subculturas los desprecian, pero son ellos quienes han dado más visibilidad a muchos grupos y han conseguido acercar partes de sus estéticas a los grandes almacenes: los cuadros, las rayas, las calaveras... todo eso no viene de la nada.

Me encanta cómo se visten algunos de estos chavales, lo admito. Otros han alcanzado ya un nivel de horror estético terrible, pero confieso sentir una gran admiración hacia los que han logrado seguir la moda con dignidad y buen gusto. Yo quise ser uno de ellos, pero supongo que ya había superado la etapa de unirme a tribus urbanas. Los pantalones pitillo los conservo, eso sí.

jueves, 8 de julio de 2010

cerca de shibuya

Confieso que al principio creía que realmente eran cinco jóvenes haciendo música pop desenfadada y no un proyecto solista de Guille Milkyway. Las letras eran refrescantes y la imagen tan naïve que me fue imposible resistirme.


David, Virginia, Sergio, Clara y Óscar eran La Casa Azul, protagonizaban los vídeos y lo hacían bien. ¿Por qué iba yo a pensar que eran sólo androides?

Conocí el grupo en el verano de 2006, hace ahora cuatro años. El tiempo pasa volando. En aquél entonces muy poca gente conocía el grupo, pero me sorprendió ir encontrando, aquí y allí, uno u otro a quien le sonaba la estética, una canción. Luego estaban los que creían que esto era como el Amo a Laura, sin saber, quizás, que era el propio Milkyway el que estaba detrás de esa campaña de MTV.

Para cuando acabó ese verano yo ya tenía en mi poder todo el material entonces aún a la venta: el primer álbum reeditado (El sonido efervescente de La Casa Azul, 2000-2006), el segundo álbum (Tan simple como el amor, 2003) y el fantástico single Como un fan.

Después llegaría La revolución sexual, la carrera por Eurovisión y la aparición de este peculiar proyecto en las emisoras de radio del mainstream. Poca gente no conoce ya los temas del álbum, pero las perlas ingenuas de los primeros tiempos, como Hoy me has dicho hola por primera vez, Chicle cosmos o la que da nombre a esta entrada, Cerca de Shibuya, permanecen relativamente desconocidas, así que, si aún no lo habéis hecho, os recomiendo que os animéis a conocer La Casa Azul.

Un huracán de sensaciones pop
Algo pop, diferente y muy moderno
Espero veros allí

lunes, 5 de julio de 2010

not what you wanted

A veces toca sufrir un día de esos que sabes que van a ser eternos, aburridos y sin ningún interés. Hoy me toca irme todo el día fuera por trabajo, pero lo más irritante es que, en realidad, no tendré para más que media hora pero tendré que perder todo el día.

No sé en qué momento se me ocurrió contar por el trabajo que había hecho Comunicación Audiovisual, que lo mío era el diseño gráfico y el vídeo. En ocasiones me ha venido bien, he hecho algunos diseños y me han pagado algún extra por ello. Pero el vídeo ha compensado eso, porque me han usado para grabar algunas cosas, generalmente fuera de horas de trabajo, cómo no. Mañana en concreto me voy 200 km lejos de aquí para grabar durante media hora o una hora como mucho, pero acompaño en ese viaje a uno de los técnicos de la central. Él tiene que estar haciendo pruebas hasta después de comer, de forma que cuando yo acabe lo mío tendré que quedarme quieto sin nada que hacer, comer cuando toque y luego seguir esperando hasta que sea la hora de volver a casa.

Parece un plan prometedor, ¿verdad? La desgana y una rabia impotente me dominaban cada vez que pensaba en el lunes, hasta que anoche estuve hablando con mi novia y, gracias a sus ánimos, supe ver una oportunidad en una situación desfavorable. Había pensado llevarme un libro, quizás hasta la DS, pero sus palabras me hicieron pensar en que podía aprovechar mejor el tiempo. Y así he hecho, en vez de libros, una libreta y un boli, herramientas excepcionales para sacar partido de todo ese tiempo muerto: tiempo para el proyecto. En vez de un día perdido, un día ganado para ese último obstáculo antes del título.

Mientras viajo hacia allí, ahora con la esperanza de tener mucho tiempo muerto, iré pensando, de paso, en las rebajas. El otro día fui y ya adquirí un par de camisas, un suéter, una rebeca y unos bañadores como este de Calzedonia: uno igualito y el otro a rayas. Me apetecía pasar ya de las bermudas cada vez más largas y volver al pantalón corto.


Tengo ganas de más, de ir con más tiempo, con más ganas, tratando de encontrar menos gente y de hacerme esta vez con ropa que pueda llevar en verano, que los suéters me gustaron mucho, ¡pero quiero estrenar inmediatamente lo que compro! El próximo finde quiero volver, confío en no ir en solitario a enfrentarme a las hordas de veraneantes.

viernes, 2 de julio de 2010

the italian job

Mientras su selección se volvía a casa y esa mezcla de Vito Corleone y José Luis Moreno que tienen por primer ministro seguía haciendo el tonto, yo pensaba en qué hacer con este verano y acabé pensando en Italia.

Siempre he detestado del verano lo mal que pone el tema de vestirse. Ya, es una chorrada. Y, a decir verdad, al final tampoco me provoca tantos problemas, me pongo lo que me resulta cómodo y me apetece, pero no me gusta la mayoría de ropa veraniega de hombre. Me cuesta encontrar ropa para comprar en estas fechas que me atraiga de verdad y que me apetezca llevar. La mayoría o te hace parecer choni o te hace parecer muy gay. Vamos, los extremos en los que los italianos son tan expertos.

Sí, italianos. Ese estereotipo de hombre viril que vuelve loquitas a las nenas. Pero pensadlo detenidamente. Pensad "italiano" y analizad lo que visualizáis en vuestra cabeza. Eso es. El proverbial chulazo italiano es tan... de esa manera que se tambalea peligrosamente en el borde entre el horterismo más choni del Armani de mercadillo y el macho homo de Dolce & Gabbana. Justo, justo, como el -portugués esta vez- amigo Cristiano Ronaldo. De tan macho, tan macho, parece completamente gay.


¿Sí o sí? De gimnasio, ropa de marca, a la moda, con esas gafas de H&M que Ray-Ban imita tan bien. Pero al tiempo que resulta tan D&G, tan modelazo de Armani Jeans que va a tirarse a Megan Fox, acaba siendo candidato a secundario de Queer as Folk.

Damn, nunca creí que nombraría esa serie en mi blog. Porque mira que me gustó poco cuando vi un par de capítulos. Y a todo esto, sigo sin saber qué ponerme en verano. Mis pitillos y mis Nike me hacen parecer aspirante a participar en Fama, pero cuando opto por pantalones cortos y una camisa de cuadros me siento como si creyeran que voy a atracar en el carreful. Así que lo que hago, sin darle muchas vueltas, es escoger cualquiera de mis opciones y salir pasando de todo. Al fin y al cabo, dejar de ponerse las Chuck Taylor porque "ya se las ponen hasta las pijas de Tarongers" es como ser gilipollas pero sin el como. Qué mas da lo que se pongan los demás, qué más da lo que crean los demás.